facturación-electrónica

La facturación electrónica es un movimiento internacional impulsado desde hace muchos años y cada vez con más relevancia en el mercado. En numerosos países el uso de la factura digitalizada es obligatorio. En este artículo resumiremos brevemente el impulso de la facturación electrónica en Europa, profundizaremos en el estado actual de la digitalización de facturas en España y analizaremos su aplicación en Duir.

Según artículo, publicado en Expansión, FAQ sobre la facturación electrónica:

¿Cómo ha sido la evolución de la facturación electrónica en el entorno B2G (Business to Government) en Europa?

La Unión Europea impulsa la implementación de la factura electrónica en sus estados miembros a través de la Directiva 2014/55/UE del Parlamento Europeo y del Consejo. A través de ésta, y a partir del 18 de abril de 2019, se establecerá un formato común obligatorio para el uso de la factura electrónica en las relaciones B2G europeas.

A consecuencia de esta normativa, ya son muchos los países que están actualizando la situación de la factura electrónica a través de sus respectivas autoridades tributarias. Por ejemplo, Polonia y Portugal que ya llevan impulsando la factura electrónica desde hace años, harán que en 2019 su uso sea obligatorio para los intercambios B2G. 

Pero… ¿Cómo ha ido evolucionando la e-factura hasta llegar a esta ley?

El primer país de la Unión Europea en oficializar la factura electrónica fue Dinamarca en 2005 seguido de todos los países nórdicos (Suecia 2008, Finlandia 2010, Noruega 2011). Una vez que el norte de Europa normalizó la e-factura, los siguientes países en adoptar la facturación electrónica B2G fueron Austria, Moldavia e Italia en 2014. Además, cabe destacar que Italia se convertirá en el primer país de la Unión Europea que extrapolará la obligatoriedad del uso de la factura electrónica en las relaciones B2B (Business to Business).

En el 2015 se sumaron a este tren España y Eslovenia. En el caso de España, desde Julio de 2018 es obligatoria la e-factura para todos aquellos proveedores de la Administración Pública, cuyas facturas superen los 5.000,00 €.

En años posteriores fueron sumándose más países. En 2016, Croacia, República Checa y Suiza. En 2017 Bélgica, Estonia, Francia, Lituania y Países Bajos. En 2018 Alemania. Es decir, en la actualidad, la mayor parte de la Unión Europea ha establecido una normativa para regular el uso de la facturación electrónica.

¿Cuál es la situación de la facturación electrónica en España actualmente?

Según el informe “United Nations e-Gobernment Survey 2018”, el cual evalúa el estado de desarrollo de la administración electrónica de los Estados Miembros de la ONU, España se sitúa en la lista de países con un mayor índice de desarrollo del gobierno electrónico EGDI (European Geological Data Infrastructure): en la posición 17ª de la lista global y la 10ª en el ámbito europeo.

Esto se debe al fuerte impulso que ha tenido la factura electrónica en España en los últimos años, a través de un modelo que empuja a todas las Administraciones Públicas hacia la transformación digital, con el fin de conseguir una uniformidad en los servicios proporcionados a los ciudadanos y mejorar su eficiencia y eficacia.

FACE

En España ya se aprobó en 2013 la Ley 25/2013 del 23 de diciembre que supuso no sólo el impulso del nuevo modelo de facturación electrónica en el mercado español, sino también la obligatoriedad, a partir del 15 de enero de 2015, para todas las Administraciones Públicas de recibir y procesar facturas electrónicas, cuyo importe fuera superior a los 5.000,00 €. A consecuencia de dicha obligatoriedad, todos aquellos proveedores de la Administración Pública tuvieron que adaptarse al nuevo modelo y enviar sus facturas a través de un formato estructurado, conocido más comúnmente como Factura-e.

Para llevar a cabo esta nueva Ley, el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas tuvo que desarrollar un punto común de entrada de facturas llamado FACE para todas las unidades de la Administración General y para aquellas Administraciones Públicas que se sumarán a dicho sistema. Su puesta en marcha supuso una gran revolución y ha permitido que cada año se emitieran más facturas electrónicas. Actualmente, es utilizado por unas 8.000 Administraciones Públicas, entre ellas 16 de las 17 Comunidades Autónomas de España y la Administración General del Estado, con el fin de facilitar a los proveedores la entrega de sus facturas.

Solución DUIR

Siguiendo la filosofía de siempre, Duir integra la facturación electrónica dentro de trabajo diario sin que el usuario perciba esta opción.

El trabajo diario del usuario no cambia en absoluto: el programa se encarga de realizar estas funciones “en silencio y sin molestar para nada”.

Eso sí, se han de dar instrucciones a Duir para que realice la facturación electrónica.

Compatibilidad total con los formatos: factura-e 3.2, 3.2.1 y 3.2.2.

En la ficha del cliente se han añadido los datos correspondientes a los órganos gestores y al tratamiento completo factura-e.

Por lo demás, Duir se encarga de que después de la facturación se generen los archivos para enviar al cliente.

Estos archivos se crean en formato XML y se firman digitalmente de forma automática si se dispone del módulo Duir Gestor Documental. En caso contrario, los archivos se crean igual pero deberá firmarlo digitalmente de forma manual.

Para que Duir pueda añadir la firma digital de forma automática, deberá añadir sus datos en el tratamiento de Empresas.